¿Qué es la Clasificación Empresarial?

La Clasificación Empresarial es un requisito de capacidad que deben acreditar las empresas en los procedimientos de adjudicación de determinados contratos administrativos típicos (art. 54.1 LCSP).

¿En qué consiste la actividad de la clasificación empresarial?

Consiste en la determinación que realiza la Junta Consultiva de Contratación Administrativa de la Agencia Tributaria acerca de la solvencia económica y técnica de las empresas licitadoras en los contratos administrativos de obras o de servicios.

El acuerdo de clasificación tiene una vigencia indefinida, con las revisiones que prevé el Art. 59 de la Ley. De forma anual se revisará el mantenimiento de la solvencia económica y financiera y cada tres años, el de solvencia técnica y profesional.

La clasificación empresarial se expresa mediante tres conceptos: el grupo (que es una clasificación general de actividades), el subgrupo (que es una subdivisión dentro de un grupo general de actividades) y la categoría (que indica el límite máximo económico al que podrá licitar la empresa de acuerdo con la anualidad media del contrato).

¿Qué ventajas puede ofrecer para mi empresa?

Las empresas, ante el revuelto panorama económico-financiero que vivimos, pueden encontrar en la Clasificación Empresarial una vía para acceder a nuevas oportunidades de negocio.

La obtención de la misma les puede abrir nuevos horizontes, ampliando su cartera de clientes y, por consiguiente, favoreciendo el aumento de su cifra de negocios. Podrán optar a concursos públicos, incrementar el valor añadido que ofrecen al exterior, diferenciarse frente a la competencia y mejorar la imagen de la empresa al estar inscrita en el Registro Oficial de Empresas Clasificadas, ya sea de Obras o Servicios. De esta forma, podrán presentarse ante los potenciales clientes como una entidad mercantil seria, profesional, solvente y responsable.